Tiempo total
1 hora 15 minutos
Porciones
4 personas
Dificultad
Media
Ingredientes
- 250 g de harina de trigo
- 150 ml de agua tibia
- 10 g de levadura fresca
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 150 g de salsa de tomate
- 150 g de queso mozzarella rallado
- Toppings al gusto: jamón, champiñones, pimientos, aceitunas, pepperoni, etc.
- Orégano y albahaca fresca (opcional)
Utensilios necesarios
- Bol grande
- Cuchara de madera o espátula
- Rodillo para amasar
- Horno
- Bandeja de horno o piedra para pizza
- Cuchillo o cortador de pizza
- Paño limpio para reposar la masa
Cómo preparar Pizza Casera paso a paso
- En un bol grande, disuelve la levadura fresca en el agua tibia. Añade el aceite de oliva y mezcla bien. Deja reposar 5 minutos hasta que empiece a formar espuma.
- Agrega la harina y la sal al bol y mezcla con una cuchara de madera hasta que se forme una masa. Luego, amasa con las manos durante 8-10 minutos hasta obtener una masa suave y elástica.
- Forma una bola con la masa, colócala en un bol ligeramente aceitado y cúbrela con un paño limpio. Deja reposar 45 minutos en un lugar cálido hasta que la masa doble su tamaño.
- Precalienta el horno a 220 °C. Mientras tanto, extiende la masa sobre una bandeja de horno o piedra para pizza, usando un rodillo o las manos, hasta alcanzar el grosor deseado.
- Distribuye la salsa de tomate sobre la masa, dejando un borde libre de 1-2 cm. Añade el queso mozzarella rallado y coloca los toppings de tu elección uniformemente.
- Hornea la pizza durante 12-15 minutos, hasta que la masa esté dorada y crujiente y el queso fundido y burbujeante. Ajusta el tiempo según tu horno y grosor de la pizza.
- Retira la pizza del horno, deja reposar 2-3 minutos y espolvorea orégano o albahaca fresca si deseas. Corta en porciones y sirve caliente.
Consejos para una pizza casera perfecta
Usa harina de buena calidad y agua tibia para activar correctamente la levadura. No abuses de los toppings para que la pizza quede crujiente y bien cocida.
Puedes dejar reposar la masa más tiempo para un sabor más intenso y una textura más esponjosa. Precalentar el horno y usar piedra para pizza ayuda a lograr una base crujiente.