Pollo al Horno

Receta fácil y deliciosa de pollo al horno paso a paso

Pollo al horno dorado recién salido del horno

Tiempo total

1 hora 15 minutos

Porciones

4 personas

Dificultad

Media

Ingredientes

Utensilios necesarios

Cómo preparar Pollo al Horno paso a paso

  1. Precalienta el horno a 200 °C. Mientras se calienta, lava el pollo y retira cualquier resto de plumas o vísceras. Sécalo con papel de cocina y colócalo en un recipiente amplio para prepararlo para el aderezo.
  2. Pela y corta las patatas y zanahorias en rodajas o trozos medianos. Pela los dientes de ajo y córtalos en láminas finas. Estas verduras se colocarán en la base de la bandeja del horno para que el pollo se cocine sobre ellas y quede jugoso.
  3. En un bol pequeño, mezcla el aceite de oliva, el pimentón, sal, pimienta y las hierbas aromáticas. Si quieres, añade unas gotas de jugo de limón. Usa una brocha para untar esta mezcla sobre todo el pollo, incluyendo debajo de la piel si es posible.
  4. Rellena el interior del pollo con unas rodajas de limón y, si deseas, un diente de ajo. Esto le dará más aroma y sabor al asado.
  5. Coloca el pollo sobre las verduras en la bandeja del horno y hornea durante 45-50 minutos. Durante la cocción, puedes rociar el pollo con sus propios jugos cada 15-20 minutos para que no se seque y la piel quede dorada.
  6. Comprueba que el pollo está hecho insertando un termómetro en la parte más gruesa: debe alcanzar 75 °C. Si no tienes termómetro, corta un trozo y comprueba que los jugos salen claros, sin rastro de sangre.
  7. Cuando el pollo esté cocido, retíralo del horno y deja reposar 10 minutos antes de cortarlo. Esto permite que los jugos se redistribuyan y la carne quede jugosa.
  8. Sirve el pollo acompañado de las verduras asadas y un poco de su propio jugo. Puedes añadir perejil fresco picado para decorar.

Consejos para un pollo al horno perfecto

Usa pollo de buena calidad y no lo cocines a fuego demasiado alto para que no se reseque. Rociar con sus propios jugos ayuda a mantenerlo jugoso y darle un color dorado uniforme.

Si quieres una piel crujiente, puedes subir el horno a 220 °C los últimos 5-10 minutos de cocción. Acompáñalo con patatas y zanahorias para un plato completo y delicioso.